Juan Carlos Chiorino Basurco, más conocido como Matamba es un músico nacido en Argentina que de pequeño se mudó a Bolivia donde creció y echó raíces junto a su familia adoptando esa nacionalidad. Su seudónimo hace referencia a un tipo palmera trepadora que crece en las selvas tropicales, y remite a la personalidad tenaz que lo ha caracterizado desde sus comienzos musicales. “Mi pasión musical creo que viene de la herencia que recibí de mis padres. Mi madre cantante; mi padre también fue cantante . Y creo que viene a partir de ellos. Sobre todo mi mamá, que es la que tengo como referente máxima de la música. Es que ellos sellan en mi corazón esto de la música como medio de comunicar y de expresar”.

Este reconocido referente del reggae internacional, hizo un espacio en este momento tan especial para dialogar con este medio respecto a diversos temas entre ellos sus recuerdos del país de origen. Al respecto el cantante fue rotundo al señalar que “mi país es Bolivia, ese es mi país. Es aquí donde tengo mis amigos, mi casa, mi equipo, todo”. Y agrega que “yo vine de muy bebé aquí a Bolivia. Así que no podría responderte. No tenía decisión, no tenía nada. Todo lo que tengo es aquí: mi colegio, todo, todo es aquí”. También explicó el motivo por el que adoptó esa larga cabellera de rastas: “Me dejé crecer mis dreadlocks hace más de 18 años. Bíblicamente es conocida esta forma de llevar esta corona como voto nazareo. Lo llevaban Juan El Bautista, Sadrac, Mesac y Abeg-nego y tantos otros. Es a partir de ahí, de ese voto bíblico, que rasta se apropia de este camino. Es más, todo rastaman basa el uso de su corona, de sus dreadlocks, a partir del versículo bíblico del voto nazareo que está en el libro de Números. Y es a partir de allí que uno lleva sus cabellos . Este era un voto de consagración, de ser apartado para Dios digamos. En este caso, en mi música. Mi ser, mi música, le pertenecen a Jah”.

Dadas las similitudes con otros cultores de este género musical, se le consultó cuál era la diferencia con el resto de los rastafaris. “El rastafari como tal, considera que el emperador Haile Selassie de Etiopía fue la reencarnación de Jesucristo y le sirven como tal. En mi caso, como cristafariano sirvo directamente a Jesucristo sin ningún tipo de intermediario. Creo que Jesucristo por si mismo es Dios vino a la tierra. Él es JAH, es el león conquistador de la tribu de Judá. Incluso las bases de la fe rastafari son bíblicas. Entonces no se alejan de Jesucristo”. Además de aclarar que “la única diferencia está en que yo no sirvo al emperador de Etiopía, sino a Cristo como tal directamente. Esa es la única diferencia. Y no tengo ningún sacramento externo que la comunión con Jesucristo a través de la fe. Algunas corrientes rastafaris, utilizan la ganja (marihuana) como uno de sus sacramentos. Yo no utilizo la ganja, no fumo. Al igual que muchas corrientes rastafaris que ya no lo hacen tampoco. Entonces eso es algo importante para aclarar”.

Con relación a su ocurrencia de fusionar el reggae con el hardecore siendo pionero en instalar el reggae-roots en Sudamérica, el músico sostiene que “el reggae, el hardcore, el punk, el hip hop y el soul ha sido la música con la que yo crecí. La música con la que yo andaba en patineta y dibujando paredes con mis amigos. Por eso es que nunca sonó distinta una de otra. Porque así como estaba escuchando Sepultura, Rage Against The Machine, Suicidal Tendencies o Animal, también estaba escuchando Bob Marley, Peter Tosh, Bunny Wailer, Burning Spear o Israel Vibration. De la misma manera, que mi madre me influyó con sus artistas favoritos como Aretha Franklin o James Brown. Con mis amigos nos juntábamos en el parque a hacer freestyle, porque escuchábamos también Cypress Hill, Run-D.M.C., Public Enemy y Delinquent Habits que eran artistas de rap más de nuestra generación. Entonces para mí el hardcore y el reggae nunca sonaron diferentes. Y si nos vamos a la década de los 60, podemos rescatar cuando Bob Marley sacó el disco “Catch a fire” allá en Inglaterra el movimiento narcopunk adoptó ese disco como algo que asimilaban siendo que no era punk directamente. Y Bob Marley siempre dio esa fórmula: roots, rock, reggae. Así que yo agarro la parte rock bien pesada, gritada, bien gutural. Viene con mi esencia. Yo comencé haciendo hardcore. Sigo haciendo hardcore. No he dejado. Y el reggae va de la mano”.

En este tiempo de encierro, la contención familiar es de vital importancia para los músicos que están acostumbrados a estar sumamente ocupados con sus giras y producciones. “La familia para mí es el motor fundamental. Está emparentado con lo que uno comunica y como uno camina. Es uno de los eslabones fuertes que tengo para mi caminar en mi día a día. Es una bendición poder contar con mi esposa como manager también: Andrea (N. de R.: quién intercedió para lograr esta entrevista), y ser parte del equipo. Mis hijos alegran y bendicen mi corazón. Y nada, es el motor también, sin duda”. Sobre la difícil situación política que está atravesando el pueblo boliviano, nos dice que “yo no son afin a ningún partido político ni ninguna corriente política. Pero considero que cualquiera que ocupa un cargo político es un servidor público, que tiene una función al servicio del pueblo. Y tiene que estar como tal nada más. Y espero que quienes estén puedan ser honestos y hacer lo mejor posible. Yo particularmente no me guío por ninguna corriente política porque siguen siendo espacios que separan al hombre para mí. Y controlados por entidades externas superiores con fines oscuros y destructivos en su mayoría para el hombre. Eso es lo que creo”.

Al consultarle cómo está atravesando este momento de cuarentena, sostiene lo siguiente: Somos músicos y estamos pasándola con expectativas y esperanzas de poder volver a encontrarnos con la gente. Con mi amada raza podernos encontrar pronto y poderlos seguir sirviendo con música de la mejor manera. Poderlos seguir sirviendo con cariño. Estoy expectante a que pueda pasar pronto esta batalla. Creo que es un tiempo para poder meditar, para poder mirar un poco introspectivamente. Mirarnos y decir y entender qué cosas estamos haciendo mal. También hace un paréntesis para pensar en el ecosistema: “Creo también que ha sido un espacio para que el planeta tenga un descanso. Lo viene demostrando también, lo viene demostrando. Porque muchos recursos naturales se han empezado a renovar de manera natural. La tierra necesitaba respirar. Y tiene su respiro de nosotros. Cuando pase todo esto, no podemos volver siendo peores. Sino volver siendo lo más similar al diseño original posible. Y nosotros tenemos la responsabilidad con esta tierra. Y era la responsabilidad bendecirla, era cuidarla, era protegerla. Proteger la tierra. Espero que podamos, que esta pueda ser una buena lección dentro de tantas noticias tristes que hemos tenido que ver. Y que al salir de esta cuarentena, nos encontremos más unidos. Eso. La pasamos en casa, poniéndole la mejor onda. Y tratando de servir desde acá a todos lo mejor posible, utilizando las redes sociales, para apoyar, para ayudar y para dar un mensaje de luz”.

Por último, le consultamos cuál es su perspectiva acerca del futuro: “Planes siempre van a estar ahí. Y seguimos teniendo la esperanza de que nos abrazaremos. Teniendo la esperanza de que el día de mañana podamos ver un mundo mejor. Personas mejores. Que podamos gastar todos los esfuerzos, no para buscar estar más separados. Todo lo contrario. Para ver como nos recuperamos, como recuperamos aquello que parece estar perdido. Hoy se habla de que el abrazo será algo lejano, será algo del ayer. De que saliendo de esto, el contacto físico con personas será algo peligroso. No podemos. Espero que no lleguemos a eso y que sea todo lo contrario. Que nos sanemos pronto. Que el futuro nos encuentre esperanzados en amar mejor, en cuidar mejor, en tolerar mejor, en bendecir mejor, en todo eso. Por supuesto, quiero seguir cantando para todos sin que falte ninguno. Quiero seguir sirviendo a todos sin que falte ninguno. Sin que falte ninguno. Mis planes para el futuro siguen siendo servir a la raza lo mejor posible. Con amor, con respeto, con tolerancia. Desde la fe, desde el amor”.