La parodia que Niko Evans hizo sobre los entrenamientos de la actriz mexicana Bárbara de Regil que tiempo atrás se viralizaron por las redes y los canales de televisión, han aumentado su popularidad ante el público que no lo conocía. Sin embargo, las ocurrencias de este joven marplatense ya habían causado miles de sonrisas entre sus antiguos seguidores que lo conocen desde hace bastante tiempo. Este medio quiso saber más sobre este fenómeno viral, y aprovechó una pausa entre video y video para hablar con el instagramer del momento.

Hoy tiene la edad de Cristo, sin embargo sus inicios en el arte datan de su niñez. “Comenzó cuando mi abuelo me regaló mi primera guitarra a los 9 años en Mar del Plata. Ahí nació mi pasión con la música. Y después la fui desarrollando, tocando en bandas, practicando. Mucho ensayo, mucha práctica. Y la música y el humor, lo fui desarrollando en diferentes facetas”. Respecto a su formación profesional, admite que la adquirió por medio de la experiencia laboral: “Realmente mi formación profesional, yo siempre digo que trabajé 10 años en una radio y eso fue como mi formación, mi universidad. A mí me ayudó mucho eso de trabajar en la radio. Y yo soy muy autodidacta. Soy muy curioso y autodidacta, y todo lo aprendí a través de Google, de Youtube y soy muy curioso”.

Con respecto al orden en que las disciplinas artísticas aparecieron en su vida, el humorista reconoce que “la música fue primero y después la fui desarrollando. Y luego el tema de la actuación me empezó a llamar mucho la atención y comencé a hacer cosas en las redes sociales. Y ahí vi que a la gente le empezó a gustar, y entonces empecé a crear contenido actuando, haciendo quizás algunos personajes y eso”. Aunque su extenso paso por los medios de comunicación fue determinante para forjar su personalidad: “Influyó mucho el haber trabajado casi 10 años en una emisora de radio me . Yo era muy introvertido, muy tímido, y a mí la radio me formó mucho el carácter. Me formó en la parte de ser más social, ser más extrovertido. Yo tenía pánico, miedo a hablar en público. Y bueno, hoy en día gracias a la radio que formó así mi personalidad y mi carácter, no me da tanto miedo”.

También guarda buenos recuerdos de la banda Montreal, con la que recorrió infinidad de escenarios del mundo. “Para mí la banda Montreal fue una familia. Eso fue en Miami, mi familia vive en España y yo tenía ese vacío en el corazón de familia. Y Dios la verdad que conoce nuestras necesidades, y llena esas necesidades, cuando realmente lo buscamos con el corazón. Y yo tenía esa necesidad. Yo soy muy familiero, y la banda Montreal fue para mí una familia. Y es una familia hasta el día de hoy obviamente, a la distancia. Pero cuando estaba allá, la banda Montreal para mí fue una familia realmente”.

Cuando parecía que tenía el futuro asegurado, Niko tomó una determinación trascendental al separarte de su compinche Juan de Montreal para regresar a la Argentina. “Yo creo que son etapas que uno tiene que vivir. La etapa con Juan de Montreal fue una hermosa etapa donde yo aprendí mucho de él, donde viajamos un montón. Y para mí Juan es un hermano. La verdad, más que un amigo es un hermano. Hemos compartido muchas cosas con él. Y decidí esto porque uno tiene sueños personales y uno tiene que luchar por esos sueños” . Y agregó: “Volver a Argentina para mí fue una decisión muy radical, muy difícil. Pero la verdad que hasta el día de hoy que llevó casi un año y medio, no me arrepiento en nada de haber tomado esa decisión porque me han pasado muchas cosas positivas”.

Al ver sus interpretaciones uno cree que siempre está alegre. Sin embargo, reconoce que no es así: “La verdad que no”. No obstante, aclara que “el personaje de las redes sociales es casi un 85 por ciento de la personalidad de Niko Evans. No es que actúo todo. Todo lo que ves en las redes sociales soy yo, porque realmente me muestro como soy en la vida real. Ese es el Niko de las redes sociales. Obviamente uno tiene sus altos y bajos. Muchas veces me he levantado sin ganas de hacer ninguna historia de Instagram ni videos ni nada y no lo hago. Tampoco estoy atado a las redes sociales. Pero sí me divierte mucho y me entusiasma mucho manejar las redes sociales y hacer contenido para que la gente se ría”.

Si bien su popularidad actual está basada en su gran creatividad, el comediante asegura que existen otros elementos determinantes. “Yo creo que es un por ciento creatividad. Otro por ciento es perseverancia. Otro por ciento es actitud, hacer las cosas con el corazón. Yo creo que tienen muchos factores de eso, todo lo que me está pasando hoy en día. Porque uno puede ser creativo, pero las ideas quedan ahí si no las hace. Si no las muestra, quedan en el olvido. Entonces yo creo que tiene que tener un poco de todas estas cositas”.

En este tiempo de aislamiento, en las redes quedó demostrado que el humor ha sido un gran aliado para sobrevivir. Niko no fue la excepción: “A mí el humor siempre me ayudó en mis momentos así medios depresivos, medios de pum para abajo no. El humor siempre me ayudó. Y este momento de aislamiento de esto que estamos viviendo, esta etapa, a mí el humor me ayudó mucho. Porque todos los días me levanto pensando en qué video puedo hacer para hacer reír a la gente. Y hacer humor a mí me mantiene con una energía muy positiva”.

Para finalizar, le preguntamos qué haría cuando vuelva todo a la normalidad. “Yo creo que va a ser un proceso que volvamos a la normalidad. Pero lo primero que voy a hacer es tomar unas cervezas con mis amigos. Abrazar a la gente que amo, que es lo que más extraño. Y relacionarme con gente de verdad. ¡Basta por un tiempo de videollamadas! Está buena la tecnología y todo eso. Pero creo que el ser humano necesita ver a las personas, juntarse. El tocarse, el abrazarse, el chocarse las manos con sus amigos. Yo creo que eso es lo que más extraño y es lo que voy a hacer cuando todo vuelva a la normalidad”.